sábado, 23 de diciembre de 2006

Soy de izquierda, no ciego

Apoyar a un candidato hasta que es gobernante, no significa cerrar los ojos ante los hechos. Y más cuando alguien se dice de izquierda, pues de no ser crítico con el gobierno que uno eligió, sería como convertirse en un aliado de la derecha repugnante e intolerante. El dos de julio pasado, recibí seis boletas, y todas ellas las marqué a favor del PRD y la Coalición. Es decir, yo voté por Marcelo Ebrard para que fuera Jefe de Gobierno del Distrito Federal, y lo hice porque confío en él, y por qué considero que es la mejor opción para mi ciudad. Pero hoy leí en La Jornada, el desfiladero de Jaime Avilés, un excelente periodista comprometido con su país, y con la izquierda. Lo que se lee hoy en dicha sección, no es para nada algo fácil de creer, y es que todo parece indicar que Marcelo se equivocó, o cuando menos, eso esperamos muchos.

Dejo aquí el fragmento del desfiladero de hoy. Habrá que esperar una explicación a todo esto.

Desfiladero (fragmento)

http://www.jornada.unam.mx/2006/12/23/index.php?section=opinion&article=004o1pol

Pero si el procurador de Felipe Calderón debe irse por indeseable, qué decir de quien realiza las mismas funciones que Medina Mora en el ámbito del Distrito Federal, o sea, Rodolfo Félix Cárdenas, cuya primera acción pública de envergadura constituye una bofetada a los habitantes de la ciudad de México que votaron por Marcelo Ebrard como un acto de apoyo a Andrés Manuel López Obrador.

A los militantes del movimiento obradorista no les gustó, para nada, la designación que hizo Ebrard de Félix Cárdenas. Este, como oportunamente recordó Miguel Angel Velázquez en su columna Ciudad Perdida, es un hombre de derecha, que perteneció al grupo de Amigos de Fox y tiene, por lo tanto, relaciones con el círculo de malvivientes que robó a placer bajo la protección del ranchero de Guanajuato.

Si desalienta pensar que esos antecedentes debieron haber bastado para que Ebrard eligiera con mayor tino al sucesor de dos ejemplares procuradores de izquierda, como Samuel del Villar y Bernardo Bátiz, el primer nombramiento hecho por Félix Cárdenas es todavía más repugnante. Y es que a principios de esta semana, el supuesto "abogado" de los capitalinos otorgó el cargo de fiscal de procesos del oriente de la ciudad de México a la juez María Claudia Campuzano. ¿Qué de quién estamos hablando?

El 30 de diciembre de 1997 la policía del Distrito Federal detuvo a un asesino conocido como Alfonso González Sánchez, El Chucky, quien aceptó ser el responsable de la muerte de Peter John Zárate. Movida por quién sabe qué clase de estímulos económicos o de vínculos secretos con el hampa, la señora Campuzano liberó al Chucky por "falta de pruebas", en una "poética" sentencia en que lo comparó con Robin Hood. Pero lo más sospechoso del asunto es que la juez regresó de sus vacaciones para firmar la boleta que le permitió al homicida abandonar la cárcel.

Cuando el procurador Del Villar se enteró de esto, acusó a la señora de incurrir en "conductas irregulares que agraden el orden jurídico" y le inició un proceso por "delitos contra la administración de la justicia", hasta lograr que el juzgado 38 penal dictara una orden de aprehensión contra ella. Entonces, Campuzano contrató al abogado Rodolfo Félix Cárdenas para que la defendiera y, en noviembre de 1999, éste obtuvo un amparo definitivo en favor de ella, que se tradujo en la reinstalación de la señora como juez.

Ahora, montado en la rueda de la fortuna, Félix Cárdenas asciende a procurador y nombra a Campuzano fiscal de todos los juzgados del Reclusorio Oriente. Esto plantea la siguiente reflexión. Durante el proceso por la candidatura del PRD al Gobierno del Distrito Federal, esta columna se inclinó por Ebrard argumentando que era el hombre en quien López Obrador había depositado su confianza para continuar con el proyecto iniciado en diciembre de 2006.

Haber escrito en varias entregas sabatinas lo anterior no equivalió a darle a Ebrard un cheque en blanco. Hoy, en representación de los lectores que atendieron a esa recomendación, Desfiladero exige que Ebrard destituya de inmediato a Félix Cárdenas y a Campuzano, y convoca a todas las personas que deseen sumarse a esta iniciativa a escribir a jamastu@gmail.com. Hay que reunir miles de cartas a la máxima brevedad.

Aunque estamos a la puerta de las vacaciones de fin de año, hay cosas que no pueden esperar. Y la liberación de todos los presos políticos de Atenco y de Oaxaca, la caída de Medina Mora y el despido de Félix Cárdenas y de Campuzano son objetivos ciudadanos irrenunciables. En donde quiera que se encuentre hay que marcarle el alto a la derecha y hay que hacerlo a partir de ya.

No hay comentarios.: